La posibilidad de que el gobierno municipal de Houston analice la iniciativa para emitir tarjetas de identificación (con fotografía) para inmigrantes indocumentados y para indigentes en Houston se ha postergado por lo menos un año, así lo confirmaron autoridades locales.

El alcalde de Houston, Sylvester Turner, quien durante su campaña electoral propuso analizar esa posibilidad porque era “un componente relacionado a la seguridad pública”, reiteró ese compromiso durante una audiencia del cabildo municipal el pasado mes de julio.

Sin embargo, Janice Evans, directora de comunicaciones del municipio de Houston, aclaró este martes que los esfuerzos para examinar tal propuesta no se harán efectivos durante el año en curso.

“El alcalde Turner no ha dicho que tiene interés en emitir una identificación municipal”, aclaró Evans. “Lo que ha expresado el alcalde es su deseo de explorar la posibilidad de crear una identificación que está vinculada a una organización sin fines de lucro”.

Evans indicó en la misiva que el estudio de las identificaciones municipales no se impulsará por el momento, sino hasta 2017.

“En estos momentos, el alcalde de Houston está concentrado en buscar una conclusión a los problemas que afectan al sistema de pensiones municipales”, expresó Evans, en referencia a la búsqueda de una reducción de los fondos de jubilación que ha puesto en aprietos el presupuesto municipal.

Esta decisión supone un revés para los activistas que luchan por los derechos laborales de los hispanos y pugnan para que Houston siga el ejemplo de otras grandes urbes del país (como Nueva York) y emita este tipo de identificación, la cual podría dar acceso a edificios públicos y abrir cuentas de banco.

Martha Ojeda, directora ejecutiva del Centro de Trabajadores Fe y Justicia, recordó que “desafortunadamente mucha gente no reporta los crímenes en su contra porque no cuentan con una identificación, que es el requisito para interponer una denuncia”.

La activista aseguró además que el sistema ‘ironiza con la realidad’ de lo que ella calcula son un millón de personas que vive sin una identificación válida con foto en la ciudad texana.

Ojeda indica que los indocumentados son además víctimas de un sistema que se lucra con su situación irregular. Un ejemplo de esto son los cobros excesivos a los que están sujetos cuando quieren cambiar un cheque, ya que no pueden acceder al sistema bancario por no contar con una identificación válida.

Otro de los retos, según Ojeda, tiene que ver con las normas que interponen los distritos escolares que sólo permiten el ingreso a los centros escolares a los padres con una identificación emitida por un ente estatal o federal.

“En la vida cotidiana hay mucho requisito y por eso la lucha que mantenemos los grupos activistas para que la ciudad se comprometa a emitir lo que otras ciudades en el país ya vienen haciendo es continúa”, dijo Ojeda.

Según Jerónimo Cortina, profesor asociado de la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad de Houston, un proyecto de esta naturaleza tiene que ser aprobado por el Concejo Municipal primero por decreto.

“Lo más importante en propuestas como estas es ver de dónde saldrá el financiamiento para que se materialice y qué clase de logística habría que almacenar para que pueda funcionar como se hace en otros lugares”, dijo Cortina.

Una de las más opciones más viales para Cortina sería usar un tipo de tarjeta bancaria de débito que sirva para esa finalidad financiera y también como identificación municipal.

“Otro de los temas a tratar para que la emisión de este documento se materialice es definir qué tipo de pruebas tendrá que presentar el interesado, ya sea un certificado de nacimiento, pasaporte o cédula de su país”, subrayó Cortina.