Las condiciones bajo las que se rodó The Revenant fueron extremas: el equipo pasó 11 meses trabajando con temperaturas gélidas en Canadá y Argentina. El director, Alejandro González Iñárritu, decidió que únicamente grabaría durante el día para aprovechar la luz natural. Meses después de aquella aventura cinematográfica, Iñárritu ha admitido que fue una “decisión irresponsable” haber trabajado así.

“Fue una locura. Diría que esta película ha sido un feliz accidente fruto de una mala decisión e irresponsable pero a veces necesitamos justo eso: ser ingenuos, no ver la realidad. Si no, no nos embarcaríamos en cosas, yo sería un tipo más en una oficina o cualquier otra cosa”.

“No soy tonto, sabía lo difícil que resultaría, sin embargo, ahora me doy cuenta de lo poco consciente que era de eso. Me alegro de haber tomado esa elección tan irresponsable, aunque podía haber salido muy mal. Es lo mismo que cuando escalas el Everest y nadie muere, ¡pero estuvimos cerca! Es una sensación de alivio”, contó el cineasta mexicano a la revista Rolling Stone.

Poco antes del estreno de la cinta, se corrieron rumores de que había habido algunos despidos y renuncias por parte del staff de la película. Sin embargo, el director del filme – que compite por 12 Premios de la Academia– considera que no hay que darle importancia a ese tipo de cosas.

“Por supuesto que alguna gente fue despedida. Y otra se quedó y lo pasó genial. ¿De verdad tenemos que hablar de eso? Yo creo que no. Pero de todas formas ahora la película está ahí fuera y la gente comprende que cada centavo que invertimos, cada decisión que tomamos, mereció la pena”, puntualizó.

En tanto, para el protagonista del filme también fue una experiencia muy compleja. Leonardo DiCaprio contó en entrevista con Yahoo Movies que hizo cosas que jamás se hubiera imaginado: “Puedo nombrar 30 o 40 secuencias que fueron de las más difíciles que he tenido que hacer. Ya sea por salir y entrar en ríos congelados, o por dormir con cadáveres de animales, o por lo que comí en el set. He soportado un frío helador y una posible hipotermia”.