al bolsillo, considera lo siguiente: primero evalúa qué tipo de amistad tienes con esta persona. ¿Le cono-ces por mucho tiempo? Te advierto que si apenas lo conoces y se atreve a pedirte dinero es por que seguramente ya le pidió a todo el vecindario, ¡y has-ta la prima más lejana!

Segundo, si es alguien serio en quien puedes de confiar, calcula si puedes sufragar la pérdida, es decir, jamás comprometas el dinero del pagaré de tu auto o la renta, aunque te digan: “te lo devuelvo rapidito”. Pregúntate, ¿sino me paga, luego me veré pidiendo yo?

economia

A nadie le gusta prestar, no obstante, es duro decir no a un amigo, especialmente si sabes que lo necesita. Sin embargo, antes de desembolsar delinea un plan de pago detallado para evitar malen-tendidos. Ten en cuenta que aún con un contrato firmado, no eres banco, si no te paga la única solu-ción es decirle adiós a ese amigo.

Si sospechas que éste préstamo puede arruinar la amistad, una buena estrategia para evitar ser prestamista, es decir: “tu-ve una mala experiencia en el pasado y a consecuencia una larga amistad terminó. Desde entonces, establecí la regla de no prestar dinero, ¿hay otra forma en la que te pueda ayudar?”.